Chronic-Logo-Azul-01.png

¿Qué es el Síndrome del corredor?

Sind. Cintilla

El síndrome del corredor: causas, síntomas y tratamiento.

Seguro que alguna vez has oído hablar de la ‘rodilla del corredor’. Comúnmente se le llama así al síndrome de la banda iliotibial que muchos deportistas, especialmente los corredores (tanto principiantes como profesionales), padecen.

El principal síntoma de esta lesión es el dolor punzante o sensación de quemazón en la parte externa de la rodilla se pensaba anteriormente que a causa del roce repetitivo de la cintilla iliotibial contra los huesos de la rodilla pero lo cierto que esto es multifactorial y cuando algo se le llama síndrome es que no se conoce a ciencia cierta muchas veces que lo provoca, lo que si sabemos es como poder solucionarlo.

Cuantos más kilómetros, más intenso es el dolor, y a veces molesta tanto que puede llegar a detener el entrenamiento. Cuando esto ocurre, es muy habitual que el atleta ópte simplemente por tomarse un tiempo de descanso para que los síntomas desaparezcan y después volver a la carga.

Sin embargo, un buen tratamiento fisioterapéutico será más que necesario para que los síntomas no vuelvan a entrometerse en su carrera.

En Chronic Fisioterapia estarás en buenas manos para recuperarte del síndrome de la cintilla iliotibial y volver a tu ritmo de vida habitual.

¿Qué causa el síndrome del corredor?

Un uso excesivo de algo lleva a su deterioro y eso justamente es lo que sucede en el síndrome del corredor. La banda iliotibial o fascia lata es un tendón que recorre la parte exterior del muslo, desde la parte superior del hueso pélvico hasta la tibia. Este tejido ancho y plano conecta el músculo con el hueso, y sirve para colaborar en la movilidad y estabilidad de la cadera, así como en la extensión de la rodilla.

Cuando la cintilla iliotibial, acaba inflamandose por el sobreuso y el impacto. Esta inflamación o degeneración es una de las lesiones más habituales en el running, aunque también es muy común en el baloncesto y en el ciclismo. Esto se debe a que la parte de la lesión se produce justo cuando la rodilla se encuentra aproximadamente a 30º de flexión, después de haber impactado con el suelo: un movimiento muy recurrente en estos deportes.

Las causas de esta lesión pueden ser diversas. Si tuviéramos que destacar algunos factores que hacen que el deportista sea más propenso a desarrollar este síndrome, son 5 las principales causas a tener en cuenta para prevenir la aparición o recidiva del síndrome del corredor.

Calzado o técnica de carrera inadecuada

Hay muchos corredores principiantes que no tienen una buena técnica ni postura de carrera. Por no hablar de que, a menudo, el calzado utilizado no es el adecuado. Aunque no nos demos cuenta, algunas zapatillas modifican la forma de correr y consecuentemente provocan tensión en la cintilla iliotibial. Estos condicionantes externos influyen de manera negativa a la hora de desarrollar este síndrome.

Falta de forma física

También suele pasar que este tipo de corredores noveles empieza a correr de golpe y muy seguido. Sin un entrenamiento muscular previo, el exceso de carreras continuas es peligroso y puede acabar en lesiones como esta. Por eso, antes de calzarte las zapatillas es importante haber trabajado muy bien la fuerza de los músculos abductores de la cadera, especialmente el glúteo medio, para no tensar demasiado la fascia lata y provocar una rotación excesiva de la rodilla hacia adentro.

Sobreentrenamiento

Da igual si solo eres un aficionado o un corredor experimentado de maratones, el sobreentrenamiento puede provocar el síndrome del corredor. Tanto si se trata de un aumento en la distancia recorrida o un aumento en la velocidad e intensidad del entrenamiento, es importante que lo hagas de forma progresiva y con los descansos necesarios, sin forzar demasiado a tu cuerpo. Ante todo escúchalo y respeta sus límites para evitar sobrecargas musculares y un uso excesivo de las articulaciones.

Carreras con desniveles

Otro de los factores de riesgo es el desnivel del terreno. Entrenar en cuestas (sobre todo en bajadas) o en superficies duras como el asfalto, por ejemplo, puede jugar en tu contra y hacer que se desencadene el cuadro si no se hace con cabeza y conocimiento. Seguir un programa de entrenamiento progresivo y controlado es esencial para evitar que esta zona tan delicada se resienta.

Factores fisiológicos

La fisiología de la rodilla también puede ser determinante. Por ejemplo, si un deportista tiene problemas con la alineación de las rodillas y estas están arqueadas hacia afuera o hacia adentro (genu varo o genu valgo, respectivamente), será más propenso a tener el síndrome del corredor. Lo mismo ocurre con los atletas que presentan dismetría en las extremidades inferiores (es decir, cuando una pierna es más larga que la otra).

Conoce todos sus síntomas

Inflamación local, dolor intenso y sensación de quemazón en la parte externa de la rodilla son los síntomas del síndrome de la banda iliotibial que pueden llegar a convertir cada paso en una pesadilla. No será la primera vez que una carrera de fondo se queda a medias a causa de esta fricción repetitiva. De hecho, se trata de un motivo habitual de abandono. Aunque resulta muy frustrante, a veces no queda otra alternativa. Y es que este dolor se siente cada vez que el talón impacta en el suelo y puede llegar a extenderse desde el lateral del muslo hasta la cadera o la mitad de la pantorrilla. Por si fuera poco, las molestias se agravan al correr o caminar cuesta abajo, donde la fascia lata tiene que hacer mayor esfuerzo.

Otros artículos que pueden interesarte:

¿Cómo tratar el síndrome del corredor?

Los fisioterapeutas de Chronic Fisioterapia te ayudamos a disminuir el dolor y la inflamación de la pierna, restablecer el tono de la musculatura y finalmente volver a la actividad de forma progresiva. Entre las técnicas que mejor funcionan están la terapia antiinflamatoria, los masajes deportivos para relajar los tejidos y la fascia lata, y distintos ejercicios de musculación personalizados para fortalecer los músculos implicados. Todo para que te recuperes cuanto antes y sin recaídas del síndrome del corredor.

Si al caminar o correr notas molestias en la rodilla y crees que podría tratarse de la cintilla iliotibial, recuerda no dejar para mañana la dolencia que puedes parar hoy y ponte en contacto con tu clínica de fisioterapia de confianza en Valencia. Tras realizar una exploración y observación de la zona afectada para confirmar el diagnóstico, prepararemos un tratamiento fisioterapéutico y plan de rehabilitación a tu medida para que tu vida pueda seguir corriendo a buen ritmo.

Deja un comentario