Técnicas Intervencionistas en Valencia
Cuando el dolor persiste y limita tu día a día, las técnicas intervencionistas combina precisión ecoguiada y mínima invasión para darte alivio rápido y duradero.
En nuestra clínica de Valencia aplicamos procedimientos guiados por imagen que actúan justo en el origen del problema, reduciendo el tiempo de recuperación y mejorando tu calidad de vida desde la primera sesión.
Opiniones sobre Técnicas Intervencionistas en Valencia
Técnicas de Unidad del dolor que aplicamos en Chronic
Ajustamos la técnica al tipo de dolor—somático, neuropático o visceral—y a la historia clínica del paciente.
Nuestro equipo trabaja con material de última generación en un entorno seguro, siempre con el objetivo de devolver tu movilidad sin pasar por quirófano.
Hernias discales (Resadisc®)
Una hernia discal ocurre cuando uno de los discos intervertebrales, que actúan como amortiguadores entre las vértebras, se desgasta o se rompe, provocando que parte del disco se desplace y presione las raíces nerviosas cercanas.
Esto puede generar dolor, debilidad muscular, y en algunos casos, problemas en la función motora.
Resadisc® es un tratamiento mínimamente invasivo que usa tecnología avanzada para tratar las hernias discales.
Utiliza un láser y una corriente eléctrica controlada para deshacer el material herniado y reducir la presión sobre los nervios.
Es una opción menos invasiva que la cirugía tradicional, con tiempos de recuperación más rápidos.
Discolisis con PRP Ozonizado
La discolisis es un tratamiento mínimamente invasivo para tratar hernias discales y discos degenerados.
Se realiza mediante la inyección de un agente (generalmente PRP – Plasma Rico en Plaquetas) directamente en el núcleo del disco afectado.
Este procedimiento busca reducir el dolor y mejorar la función del disco.
El PRP ozonizado es una variante donde, además de las plaquetas, se incorpora ozono (O3).
El ozono tiene propiedades antiinflamatorias y analgésicas, lo que puede ayudar a acelerar la curación y reducir la inflamación.
Toxina Botulínica
La toxina botulínica, conocida comúnmente como Botox, se utiliza principalmente para tratar problemas musculares y de dolor crónico.
En el ámbito ortopédico, se emplea para tratar espasmos musculares, dolores crónicos, y condiciones como la cefalea tensional o ciertos tipos de neuropatías.
Su función es bloquear la liberación de acetilcolina, lo que evita la contracción muscular excesiva y reduce el dolor.
Proloterapia
La proloterapia es un tratamiento regenerativo que consiste en inyectar una solución irritante (por ejemplo, dextrosa o glucosa) en áreas específicas de las articulaciones o tejidos blandos para promover la curación y regeneración de los mismos.
Se utiliza en casos de dolores articulares crónicos o lesiones ligamentarias. La solución irritante estimula la reparación del tejido dañando ligeramente el área para que el cuerpo responda con una mayor producción de colágeno y otros elementos reparadores.
Rizolisis Facetaria y Discal
La rizólisis facetaria es un tratamiento de dolor lumbar crónico que se realiza mediante la aplicación de radiofrecuencia en las articulaciones facetarias de la columna, que son las que suelen ser responsables de dolores en la parte baja de la espalda.
La radiofrecuencia interrumpe los nervios que envían señales de dolor a la corteza cerebral.
La rizólisis discal es similar, pero en este caso se aplica en los discos intervertebrales para aliviar la presión sobre los nervios y tratar el dolor crónico asociado con hernias discales.
Estenosis de canal
La estenosis de canal ocurre cuando el canal espinal se estrecha, lo que comprime las estructuras nerviosas dentro de la columna vertebral.
Esto puede causar dolor en la espalda, debilidad muscular, entumecimiento y, en casos graves, dificultades para caminar o moverse.
El tratamiento suele ser conservador, e intervencionista técnicas como los bloqueos caudales y la epiduroscopia en casos severos o incluso puede requerir cirugía para liberar la presión sobre los nervios.
Epidurolisis
La epidurolisis es un tratamiento utilizado en pacientes con dolor lumbar crónico, especialmente aquellos con hernias discales o adhesiones epidurales postquirúrgicas.
Consiste en la liberación de las adherencias en el espacio epidural (el área entre la duramadre y el hueso) para mejorar la circulación sanguínea y reducir el dolor.
Espalda Fallida
El término espalda fallida hace referencia a un síndrome de dolor crónico en la espalda que persiste a pesar de tratamientos quirúrgicos previos.
Se puede deber a una variedad de factores, como el mal manejo de la cirugía, infecciones, o el desarrollo de tejido cicatricial.
El tratamiento se enfoca en el manejo del dolor a largo plazo y la rehabilitación, con el uso de técnicas mínimamente invasivas, terapia física y enfoques de manejo del dolor.
Dolor Facetario
El dolor facetario es un dolor localizado en las articulaciones facetarias de la columna, que son las pequeñas articulaciones entre las vértebras.
Estas articulaciones pueden inflamarse o regenerarse con el tiempo, especialmente en personas mayores.
Este tipo de dolor se puede tratar con inyecciones de esteroides, radiofrecuencia, o procedimientos quirúrgicos, dependiendo de la severidad.
Capsulitis Hombro
La capsulitis adhesiva o hombro congelado es una condición que involucra la inflamación y rigidez de la cápsula articular del hombro.
Con el tiempo, el rango de movimiento se limita y se vuelve doloroso.
El tratamiento puede incluir fisioterapia y, en algunos casos, procedimientos como la hidrodilatación de hombro para reducir la inflamación y mejorar el movimiento.
Neuropatías
Las neuropatías son trastornos que afectan los nervios periféricos, lo que puede causar dolor, debilidad, hormigueo o pérdida de sensibilidad.
Estas pueden ser causadas por una variedad de factores, incluyendo diabetes, trauma, infecciones, o condiciones autoinmunes.
El tratamiento puede incluir medicamentos, terapia física, bloqueos nerviosos, o incluso cirugía dependiendo del tipo y la severidad de la neuropatía.
Cefaleas Crónicas
Las cefaleas crónicas son dolores de cabeza que ocurren con frecuencia, generalmente más de 15 días al mes.
Pueden estar relacionadas con diversos factores, como la tensión muscular, trastornos neurológicos, o problemas en el cuello y la columna vertebral.
Los tratamientos pueden incluir medicamentos preventivos, bloqueos nerviosos, terapia física, o incluso procedimientos como la toxina botulínica para aliviar los síntomas.
¿Que servicios realizamos en Motion Lab?
Reserva una sesión con nosotros
Da el paso hoy mismo: agenda tu cita en línea y recibe una evaluación completa.
Nuestro equipo te explicará qué técnica se adapta mejor a tu caso y te acompañará en todo el proceso hasta que vuelvas a moverte sin dolor.